Sed bienvenidos...

... los que estáis asqueados de toda la Tontería que nos rodea, los que estáis hasta los cojones/ovarios de aguantar imbéciles e incompetentes, los que tenéis que reventar y no podéis porque vuestra castrante moral judeocristiana os lo prohibe, los que sufríais de pequeños las mofas de seres inferiores, los que esforzándoos no obtenéis recompensa, los que vivís en un mundo que no es para vosotros, los que sabéis parte de la verdad pero os toman por locos, los que necesitáis opinar sin ser juzgados por ignorantes, los que pudiendo cambiar las cosas aún dormimos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

FUEGO PURIFICADOR


Como siempre, los hermanos y hermanas han sido benévolos y magnánimos con los pecadores y -utilizando los canales legales de la encuesta - han determinado finalmente la penitencia más pertinente para los "trepas", la cual es justa y necesaria.

La penitencia para estos pecadores es:

1º. HUMILLACIÓN PÚBLICA Y BRUTAL (45% de votos)

Les siguen en orden de preferencia:

2º. Despido y disculpas públicas (25%)
3º. Sodomización candente (12,5)
4º. Guillotina genital (8,3)
5º. A los leones (8,3)

Apréciese, que en casos que lo requieran, sería posible aplicar todas ellas en el orden votado.

Gracias hermanos, por vuestra participación y sabiduría.


Podéis ir en paz.

lunes, 27 de septiembre de 2010

LUCHADORES ÉPICOS

Hermanos, hermanas...

En verdad os digo, hermanos, que a veces me muerdo la lengua cuando escucho a los de antes (y a los de ahora) decir que luchamos por la democracia, que la transición es producto de la valentía del pueblo español, que los cojones patrios… etc, y se les llena la boca con mentiras. Porque que yo sepa a Franco lo esperaron a que la palmara en la cama y de viejo, y lo dejaron campar como quiso toda su vida, y aquí ni Cristo decía nada (que era como para decirlo claro, esquivando el paredón). Y la transición tampoco es que fuera muy luchada; más bien facilitada por un Suárez y un Carrillo que se entendieron como hombres civilizados y no como la masa cobarde que luego pretende ir de épica y heroica.

Aquí nos gusta creernos como los portugueses, que sí tuvieron los redaños para salir con la parafernalia de los claveles, o como los franchutes cortando molondros a la vista de que los tomates se los comían en la corte, o como los indios en plan resistencia pasiva de tírate con tu caballo inglés encima de mí que se va a apartar tu prima la de Cuenca. Pues no señor mío, usted no sabe nada.

Nosotros no somos así. Ese es nuestro “nosotros ideal”. La última vez que plantamos las asaduras fue hace 2 siglos y encima estábamos equivocados. Damos pena. (En la foto: la masa en el fútbol, olvidando que pagan la crisis, vamos, que no es una manifestación ni mucho menos).

A mí me parece muy bien cuando una persona, habiendo pensado sus razones lógicas, decide ir a la huelga. También me parece bien cuando otra persona, argumentando otras razones determina no ir. Lo que me joroba son las razones de chichinabo. Estando esto explicado, lo que sigue no puede malinterpretarse.

Aquí, cuando el gobierno engaña, la gente se queja. Aquí cuando los sindicatos miran para otro lado contando el dinero de la subvención del estado, la gente despotrica e insulta. Aquí, cuando te meten un recorte, ya seas de público, de privado, de concertado o de la madre que nos parió, habiendo dicho antes que la crisis no existía y que maricón el que dijera que no, la gente parece que necesita contención para no ir y arrancarle la cabeza a los de la decisión impopular.

Pero lo curioso es que todo se queda en la boquilla. Los que se promulgan lobos se convierten en chiguaguas, y en los ambientes laborales se empiezan a escuchar gilipolleces y excusas para no tener que poner los cojones en la mesa. Porque el español es como ese crío fanfarrón que se te pone chulo pero sabe que a la primera leche morderá el polvo, por lo que conoce de antemano que por su parte sólo se quedará en palabras airadas.

“Es que la mayoría no va a ir”: Eso es muy de aquí. Yo no tengo opinión propia. Los insultos y amenazas a esa entidad difusa que me recorta los dineros se quedan en canguelos de donde dije digo… Diluyo mi opinión en la cobardía de la masa. Cuando te recorten para no poder pagar la hipoteca, entonces os digo que serán el llanto y el crujir de dientes.

“Es que no vamos a conseguir nada”: Estoy de acuerdo, no haciendo nada, no se consigue nada. Elemental ley física.

“Es que los sindicatos no me gustan”: Igualito que yo. La mayoría son una pandilla de 4200 liberados a tiempo total que están ahí por los jefes para que no den por culo en su oficio, vamos, que no han trabajado en su vida. Puedes protestar por tus propios motivos y no los de estos gandules. De paso aprovecho este púlpito para poner a parir a esos macarras con el título de EGB falseado, los piquetes informativos, que lo que es informar, informan a base de leches e improperios soeces, olvidando que al igual que ellos tienen el derecho a ir a la huelga, otros tienen el de elegir no ir, si sus razones lo dictan así. Lo mismo que te digo la A, te digo la B.

“Es que necesito los 50 euros que me restan ese día”: tiene cojones que los que te digan esto ganen de 1500 machacantes para arriba y su pareja el doble. No veas como se va la pasta cuando te pones a tapear y se te pasa el tiempo paseando a la barra cada N minutos. Esta crisis es como un puto día sin pan, muchacho.

El problema es que aquí, al contrario de lo que se piensa, la gente está acomodada y el que menos se cree hijodalgo y nuevo rico, y es lógico viendo el pasado de muchos que en su vida han tenido un trabajo de mierda, que nunca han pringado de 8 a 22 por 600 pavos al mes, que nunca les han explotado, o que nunca les han echado para poner a la querida del amigo. Cuando se viven estas circunstancias, y repito que es menos frecuente de lo que la gente dice, uno acaba gestando una mala ostia bíblica, y hasta piensa cosas tan feas como que le exprimen, le niegan el derecho a la vivienda, cumple con sus deberes sin tener derechos, se siente una máquina de producción al que pueden usar y tirar… y eso lleva a las ganas de descuartizar, tanto a parlamentarios que faltan a su escaño, como a sindicalistas pseudoempáticos, y liar la de Dios es Cristo.

Puede que con uno no vaya, porque yo, la verdad, soy afortunado. Pero me importa un soberano pepino, porque he vivido esas cosas y te duele la esclavitud, sobre todo cuando tomas conciencia.
Antes de ahora, me recuerdo muerto de miedo e incertidumbre ante la imposibilidad de pagar la casa, vilipendiado por el hecho de trabajar 12 horas y cotizar 1, ninguneado teniendo que ceder el puesto a un incompetente analfabeto, con la autoestima por los suelos por ver que los que se rascaron siguen haciéndolo solo que cobrando más que los que se reventaron a currar, llegando a casa con un cansancio epopéyico y el llanto reprimido por la impotencia.

Así que no tengo otra opción que protestar para dormir tranquilo, y poder decir a mis hijos que aunque aquella vez no cambiamos nada, yo sí luche, y yo sí estuve allí, exponiéndome por los derechos de los que no hicieron nada.

Así que yo no se ustedes. Pero yo, me voy a la puta huelga.


Podéis ir en paz.

martes, 21 de septiembre de 2010

LAS BONDADES DEL ENCHUFISMO


Disculpen los hermanos este revival temático en el que me refiero a entradas pasadas, pero me resulta personalmente necesario descargar hoy la ira del Señor sobre los incompetentes, trepas, y chupaculos una vez más. Me consta que se trata de un tema de honda preocupación entre la gente de bien, entre los hermanos, y hoy en especial, los tentáculos de estos mearruedas me han llegado a mí, y optaré por mi derecho a rajar, que es lo único que se me permite, siempre y cuando lo haga “civilizadamente”, es decir, dejando en paz a los que mandan.

Como decía la hermana Sectaria, tras una acción bélica y sin capacidad de defenderte, puesta en práctica por esta puta escoria infrahumana, cabe tan sólo la tristeza. Es esta una tristeza jodida e inmovilizadora, llena de sinrazón. No se entiende simplemente cómo toda esta caterva de burros con capacidad de regir destinos que te ves obligado a tratar en corto son capaces de llegar a niveles tan astronómicos de descaro, amiguismo y poca vergüenza.

Si hay algo en lo que el incompetente es realmente competente es en dejar en la cuneta a las personas buenas, a los trabajadores, a los educados, a los prudentes, a los mejores. Desconozco si se trata de una mutación que triunfa en nuestro tiempo y los selecciona frente a los más aptos (toda una revolución biológica, hermanos). Pero el caso es que se muestra una realidad innegable. La densidad poblacional del pisatalentos alcanza tal cota de gilipollas por kilómetro cuadrado que parece ya un asunto irreversible y condenado.

Vuestras empresas, vuestros colegios, vuestros ayuntamientos rebosan de imbéciles blindados tan a conciencia que la mínima observación que hagas sobre ellos te pone en riesgo, a ti, al competente. Vuestros concejales son analfabetos, vuestros profesores juegan a trabajar en el colegio… y toda esa comodidad que ven amenazada por las personas preparadas debe ser preservada, por lo que si alguien debe beneficiarse de un sueldo, que sea mi pariente, que para eso nos vemos el sábado para ir de copas. Los trepas aprendieron a unirse. Este es el país cochambroso que merecemos; el país en el que en vez de reforzar a los trabajadores serios, reforzamos a los folclóricos que se pavonean por las empresas jugando a que tienen méritos, cuando en realidad saben que son unos mediocres para mear y no echar gota.

La incompetencia es una lacra y un dominó que se extiende como un virus. Démonos cuenta de que nos han arrinconado, de que ya son más que nosotros. Han comprendido antes que los mejores que aquí no se trata de currar y ser bueno; aquí se trata de que cuanto más idiota menos trabajo te dan y por el mismo sueldo, cuanto más te niegues a hacer tu trabajo más tendrá que hacerlo otro por ti, de que ser incompetente tiene muchas más ventajas, y de que en vez de laborar a la vieja usanza más conviene saber a quién tienes que sacar de paseo y reírle los chistes previo pago de la cerveza. El que comprenda esto triunfará, trabajará fijo, mandará sobre los otros, abortará la evolución positiva, quedará blindado, y cobrará más que tú.

Es el imperio del amigo del que manda, del tate, de la cuñada que prefirió no estudiar porque se sabía respaldada. Y no hacemos nada, porque aunque competentes, nadie nos quita lo panoli. Así, la gente buena, competente y con vergüenza torera, queda relegada con el objetivo de perpetuar toda esta decadencia del compadreo y los reyes ciegos.

Hago un llamamiento a aquel competente y honesto que llegue arriba en cualquier ámbito: Amigo, tú, el que seas… si tienes poder para ello, el primer atisbo de trepa compadrero que detectes, córtalo de raíz. A la puta calle. De lo contrario, verás en breve al imbécil del siglo gobernando el cotarro.

Una cosa me consuela, hermanos:
Ante mi negación a ser como estos HIJOS DE PUTA, me queda dormir tranquilo, porque nunca tendré que pagar el precio que ellos ya están acostumbrados a “tragar” a diario…:

… Chupar pollas.


Podéis ir en paz.

domingo, 19 de septiembre de 2010

EL MENOS COMÚN DE LOS SENTIDOS

Hermanos, hermanas...

En los principios de este blog, para los hermanos incorporados a posteriori, hubo un sermón dedicado a "la Generación Actual de Padres Gilipollas", seguido de otro llamado "El Club del Libro". Ambos sermones versaban sobre el apocalipsis generacional en temas de educación familiar. Además de traerlos hoy a la memoria, me siento obligado a completarlos con este magnífico video, que avala nuestra postura.
Aporto los enlaces de ambos post por si los hermanos que desconocen el tema, desean leerlos.

http://hermanoshermanas.blogspot.com/2010/06/la-generacion-actual-de-padres.html

http://hermanoshermanas.blogspot.com/2010/06/el-club-del-libro-es-la-ilustre.html




Sólo tengo una cosa que decir ante este vídeo: ¡AMÉN!


Podéis ir en paz.