Sed bienvenidos...

... los que estáis asqueados de toda la Tontería que nos rodea, los que estáis hasta los cojones/ovarios de aguantar imbéciles e incompetentes, los que tenéis que reventar y no podéis porque vuestra castrante moral judeocristiana os lo prohibe, los que sufríais de pequeños las mofas de seres inferiores, los que esforzándoos no obtenéis recompensa, los que vivís en un mundo que no es para vosotros, los que sabéis parte de la verdad pero os toman por locos, los que necesitáis opinar sin ser juzgados por ignorantes, los que pudiendo cambiar las cosas aún dormimos.

jueves, 7 de febrero de 2013

PUTA FAMILIA PERFECTA


Hermanos, hermanas... Todos se parten la cara por aparentar ser la familia perfecta, con la pareja perfecta, los niños perfectos. Piensen en la familia típica de los anuncios de la tele, esos que publicitan cualquier cosa bajo una imagen hiperaséptica, antibacteriana, vestidos de blanco reflectante, viviendo en un entorno también blanco, minimalista, sin una puta mancha de nada, todos como con una especie de pijama blanco, y seguramente cagando truños blancos aunque no se vea.
En esa familia aséptica, el padre es muy joven y sexy, fuerte y musculado sin hacerle falta gimnasio, colmado de éxito en su profesión liberal, de rasgos varoniles que rezuman testosterona como para tumbar un mamut de una hostia, pero paradójicamente blandito y cariñoso con los niños, cocinero afanado para su mujer, y amo de casa las 24 horas. La mujer también es sexy (es una puta modelo de lencería), tan joven que parece recién salida del bachillerato pero con dos partos ya en lo alto en los que tuvo la parejita perfecta. Aunque buenorra, es una mujer moderna e inteligente, triunfadora como directiva en su empresa, con valores, con seguridad sin igual, y una animosidad que ya quisiera para sí Marisol cuando se pasó por Río. Han contagiado a sus hijos esa seguridad y esa felicidad por la vida. El niño no tiene ni una tara física aunque su ligero amaneramiento es mirado con ojos progresistas por la familia. La niña, rubia y de ojos azules, es educada para ser femenina y porculera, pero con un gracejo que quita el sentío. Cada cosa en la casa acaba con un chiste blanco, unas sonrisas de ortodoncia americana y blanqueada. Sus muertos.

Te están vendiendo papel higiénico, un yogur para cagar mejor, o unos cereales para el vientre plano sin esfuerzo. Usan eufemismos para no llamar a las cosas por su nombre. Porque imaginen, hermanos, a ese padre recibiendo una cagada de paloma en la coronilla, o a esa madre joven tirándose un cuesco como los de la vida real… No. No puede ser. Y ahí viene el problema…

Me parto de la actitud del personal y sus esfuerzos hercúleos por dejar claro que son la pareja ideal. Somos la pareja perfecta, superfelices, nunca discutimos, superamigos, confi total, te lo juro, la base es la sinceridad, y todo eso. Qué feliz soy yo, qué feliz es ella, follamos todos los días, que bien nos llevamos con los cuñados cuando nos vamos por ahí de copas o de excursión, o cuando me echo unos chistes verdes con mi suegro, el hioputa, entre cañas ahí… jo, menudos somos. Todos escondiendo bajo la alfombra kilos de podredumbre que no airean hasta que un día por la vecina de tu madre te llega la noticia de que fulanito y menganita se separan con guerra de por medio, niños llavero, y cuchilladas por el piso. El día antes eran la puta pareja del siglo, hermanos. Hoy son unos hipócritas a los que el devenir les ha quitado la careta.

Si no discutíais nunca, mala cosa; alguien está perdiendo su personalidad a favor del otro y nunca se aúnan criterios ante las dificultades impepinables de la vida (en el futuro el primero se irá a por tabaco). Si follábais todos los días; o es que estáis enfermos por desajuste hormonal, o tapáis un problema mayor con el triquitraca, o simplemente mentís por aparentar. Si tan pegado estabais a padres y suegros, ¿no sería porque el haber aceptado el coche regalado, el pago de la boda, el amueblado del piso, o el servicio de guardería que os hacen, os ha hecho aceptar también como normal esa dependencia hacia ellos en una relación que llamáis familiar, no siendo más que una sarta de chantajes bidireccionales? Si llevabais tan bien la conciliación laboral ¿no sería porque trabajando a destajo era la única forma de huir de casa? Si tanto decías que tu mujer era la única que te apetecía tirarte ¿no sería que te metías una trola a tí mismo porque no aceptabas la realidad? Eso de estar todo el rato sobremanera animoso delante de los demás ¿no sería porque sabías que tu trabajo es una mierda, tú un fracasado, y que te equivocaste casándote y teniendo hijos porque tocaba según los cánones tradicionales, cuando en realidad te apetecía la vida aventurera, hacer surf y tirarte a todo bicho viviente?

Hermanos… la tele nos dice que seamos como esa familia del anuncio. Pero en verdad os digo que esa falsa limpieza no es más que un producto en el que convertir a los seres queridos. Hay quien ha dejado al novio porque en una cita el kétchup le saltó a la camisa, quitándole todo el glamour. Hay quien tras muchos años, abre el grifo para que el marido no escuche el indigno y sucio chorro de su meado. Todo muy limpio, con relaciones muy desinfectadas, con emociones muy cool, con imagen de triunfo total ante los demás… pero en el centro de la familia promedio, un mojón de vaca inmenso y humeante habita de forma perenne contaminándolo todo.

Ser auténticos cuesta trabajo, hermanos. Muchas veces la verdadera confianza y la sinceridad entre personas que se quieren es dura, no es blanca, a veces sucia e incómoda, otras duele mucho… pero siempre, si somos comprensivos y maduros, es salvadora y agradecida. ¡Un poco de color de verdad en esa casa, coño ya!

Podéis ir en paz.

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