Sed bienvenidos...

... los que estáis asqueados de toda la Tontería que nos rodea, los que estáis hasta los cojones/ovarios de aguantar imbéciles e incompetentes, los que tenéis que reventar y no podéis porque vuestra castrante moral judeocristiana os lo prohibe, los que sufríais de pequeños las mofas de seres inferiores, los que esforzándoos no obtenéis recompensa, los que vivís en un mundo que no es para vosotros, los que sabéis parte de la verdad pero os toman por locos, los que necesitáis opinar sin ser juzgados por ignorantes, los que pudiendo cambiar las cosas aún dormimos.

viernes, 11 de junio de 2010

EL GITANO SUBVENCIONADO

Hermanos, hermanas...

Cada vez que oigo en un programa de pseudodebate a un tertuliano decir “la culpa no es de los gitanos… es nuestra, que no los integramos”, me pongo malo de verdad por-mi-mare-de-mi-arma. El tertuliano vive en su piso de la Castellana y no ha visto uno de estos ejemplares si no es en Callejeros. A mí este mindundi me llamaría racista (pero no lo soy porque mi conocimiento de la genética me llega para no creer en ese término). Lo que soy es un pedazo de xenófobo como un camión con estos animales, lo reconozco (razón: no soporto sus putas costumbres infrahumanas y su desprecio y racismo hacia las demás etnias). Que sí, que no todos son así, que hay un 0,2% que no, que lo que tú digas… pero al igual que todos los que nos hemos criado con esta basura a un radio de 100 metros de la casa, generalizo tranquilamente, y coincido en denominarlos como unos ladrones y unos hijos de perra. Sois libres, hermanos, de abandonar la sala ahora. Porque hoy el reverendo se va a despachar bien con estos chorizos.
En la foto, alegres y vivarachos ante la buena vida que les garantiza el estado a costa tuya… igualito que yo cuando tenga 64 años y la hipoteca pagada.

Hay determinados ámbitos que nos ayudan a ilustrar esta bitácora, como por ejemplo, las urgencias hospitalarias. Las pocas veces que he ido he visto una serie de variables repetidas: una pobre anciana moribunda, un tío cabreado protestando en voz alta sin dirigirse a la cara de nadie… y la familia de gitanos subvencionados. Estos últimos irrumpen de golpe, todos juntos porque solos son incapaces hasta de limpiarse el culo. La que va en silla de ruedas y gritando por un dolor mortal, rodeada de gordas en babuchas, tú crees que es la enferma (¿infarto, obstrucción por colesterol, viruela porcina?) pero resulta que no, que en realidad sólo es un familiar que está montando el pollo por costumbre. El supuesto enfermo romaní llega con el pijama abierto enseñando los oros y exigiendo ser evaluado y curado en el acto por el equipo médico que cobra del dinero que hacienda nos roba de la nómina todos los meses a ti y a mí, y que ellos no pagan porque no les sale del carajo ni a ellos ni a su Santidad, el gobierno. “¡Válgame la paya, que no me quiere atendé; eso es por que soy un gitanito, ay!” rebuzna este restaoxígeno mientras pretende que la médica suelte a la anciana para verlo a él y a la cosa esa que le dio a luz, que de paso se ha puesto que se va a morir de las ansiedades y convulsiones que interpreta. Al final entra por la puerta de urgencias antes que tú y tu gastroenteritis aguda, por pesaos, violentos, y sin pagar un impuesto. Magistral, máxime cuando el clan muestra más cara que espalda al montar en la sala de espera una merendola y echarse unos bailes (joder, lo que hubiese disfrutado Dalí en un sitio así).

Otro asunto que me toca las gónadas sobremanera es el relativo a la vivienda: una de estas bandas instala sus chabolas a las afueras porque han sido desterrados de su barrio gitano por el patriarca de turno; por haber matado con arma de fuego a otro animal bellotero. A la semana veo en la TV una reportera intrépida que se ha apuntado a denunciar las condiciones infrahumanas en que viven, todo en plano subjetivo cámara al hombro, actitud condescendiente y compadrera con la familia de asesinos traficantes. Plano de los niños con churrete en la cara, baile de una vieja ballena con siete sueldos tuyos en oro colgándole del pescuezo, (pobres pero viviendo la vida, qué simpáticos estos desheredados, y qué romántico). Al mes siguiente veo al mismo clan de tapires en la TV, en el interior de una casa nueva. Recién regalada por nosotros (a tí te van a perdonar dos meses de hipoteca mañana mismo). “¡Ay, que tenemo agua, mira Jenifel!” vocifera el calé agradecido mientras piensa el lavado que le va a meter su mujer al Mercedes que tiene aparcado en el salón de la chabola… “Es que aquí habemos gente con honra”. Sí, la honra que quedará demostrada cuando 4 meses después hayan quemado unos muebles, vendido otros, y abandonado todo por no limpiarlo -que eso es trabajo y mire usted – sin antes haber dado por el culo a todo el vecindario con extorsiones, amenazas y solicitudes de protección a cambio de no quemarte el piso.

Estos hijos de puta te van de pobres cuando en realidad son unos potentados de la ostia. Llaman payos a todo aquel que no sea gitano. Payo significa payaso, pringao, tipo que está ahí para sacarle el parné, para que trabaje para ti. Los ritos “culturales” consisten en metodologías de gran dignidad como: Meter una navaja cubierta por un trapo por la vagina de la novia para comprobar que el himen sigue como se lo puso ahí Endivé (su dios), no vaya a ser que se lo haya perforado un payo asqueroso de esos que les paga la sanidad “de gratis”, en cuyo caso se procede a la discriminación total de la hembra (que eso se les da de lujo), sin antes pagar una media de 600 euros a la vieja que penetró a la novia. O dado un resultado positivo, se procederá a despilfarrar durante días una ingente cantidad de comida y alcohol que vale tantos miles de euros como los impuestos que debían haber aportado al estado, mientras danzan y lucen trajes sacados de la imaginación de cualquier sastre hortera influido por la Guerra de las Galaxias. Además estos canuteros se han apropiado por la cara de la denominación de origen del Flamenco, haciendo de vientre pues, sobre toda la clase campesina y minera que lo creó (en definitiva, trabajadores) de Andalucía desde el siglo XVI, y toda la influencia cultural recibida de judíos, africanos, americanos y árabes. Porque esa es otra, que todos se creen con arte y con derecho a ser pagados por mostrarlo; que ni es arte ni nada, sino que ellos se lo creen (animalitos…) En todo caso fomentarán el flamenquito, que es para el flamenco lo que los picoletos son para el escuadrón de élite de los G.I.Joe.

El otro ámbito donde encontrarlos son los juzgados. Los veréis beneficiándose de las ventajas que les aporta el sistema judicial. Uno de ellos violó, quemó, atropelló y mató a una niña discapacitada (caso de todos conocido) y ahí está mantenido una vez más por ti y por mí en un piso de la Junta y con guardaespaldas que le trasladan de sitio cada vez que roba en una casa. Vamos que le dieron una medalla, encima. Pero probad robar vosotros en un kiosko, hermanos, que la que os va a caer es directamente proporcional a lo honestos que seáis con la sociedad. Vamos, que os cae la del tigre, la del pulpo, y la de Dios es Cristo.

Condeno a estos cabrones al Hades, que se quemen durante un tercio de la eternidad por parásitos y otro tercio por chuloputas. El siguiente tercio que reparen su mal y nos paguen a todos lo que nos deben. El consejo, hermanos, es el siguiente: no sed gitanos. Es fácil. Tampoco dejad que nadie os llame payo; vosotros sois personas, con dignidad, no prostituimos a nuestras hijas cuando nos salen con retraso mental, ni robamos a los demás a cambio de una rama de romero que se birla de un parque público, ni tenemos esa cara de infraestimulados.
Todos no somos iguales.

El que quiera volver a la sala, puede volver. Ya me he despachado a gusto.

Podéis ir en paz.

lunes, 7 de junio de 2010

EL PAN Y EL CIRCO: FUTBOLEROS Y PERIODISTAS DEPORTIVOS

Hermanos, hermanas...

Desde antes de la Antigua Roma, bastaba con aplicar el “pan y circo” para desviar la atención pública o correr cortinas de humo cuando era conveniente, porque en realidad no somos más listos que el burro al que indicas la dirección con la zanahoria en la caña. La involución del Homo Sapiens se lo pone aún más fácil a los estados: ya ni siquiera es necesario el pan mientras aportes circo, ya pueda estar la gente como esté.
Una gran parte de los inconscientes agentes ejecutores de este mecanismo histórico, manejados por fuerzas que ni ellos entienden, son ese subgénero de cierrabares emergidos del Homo Zafius durante el siglo pasado: Los futboleros.
El 99% de estos seres son ignorantes e incultos; el 1% restante perteneciente a la élite alcanza con notorio esfuerzo un CI de 79. No han leído un libro en su vida y sienten gran orgullo por ello, su conversación está limitada a fútbol, mujeres de grandes mamas y coches, se expresan con frases hechas procedentes de los programas deportivos, su máxima expresión artística consiste en emitir cánticos de base melódica conocida a poder ser monosilábicos, que intentan reproducir en tono grave (un tono por el que se vea que cantan pero son machotes, parecido al de las rocieras cantando o las hembras de Siempre Así profanando el My way de Sinatra en una pijo-rumba), porque no lo dudéis ni un momento, si eres macho te tienes que partir la cara por tu “sentimiento” verdiblanco, blaugrana o marrón mierda. El contenido de sus discursos son en un 50 % correcciones a la gestión del club, y en un 200% simpáticos chascarrillos y burlas al contrincante, acompañados de insultos de gravedad máxima y gran elaboración (¡ese portugués, hijoputa es!).

El proceso a nivel mental del futbolero es muy primario y carece de memoria histórica incluso para la propia afición. Suelen ser gran parte de ellos muy violentos. La violencia es el recurso del incompetente, según Asimov. Todo esto es sabido por los clubs, que tratan a estos simios no como animales impulsivos, sino como sana y animosa muchachada de una película de Rocío Durcal. Esto es harto propicio para el engaño: venderles camisetas y lo que Dios mande a precio de oro, sacarles más de mil y pico euros por el carnet dominguero/idiotizador estando en paro (está claro que no les llega para libros)… incluso se consigue que viajen a sitios lejanos a ver a su equipo, disfrazados de payaso, y de paso vean la catedral del lugar si es que la tiene, que la cultura también es importante aunque se admire con una papa etílica encima. Me maravilla ver a un mileurista ejecutando un sacrificio de este nivel a cambio de ver trabajar a su compadre Cristiano (que no sabrá nunca quién es el palanganero que desde el fondo norte le está pagando las fiestas de 3 días en la mansión de alquiler con sus compañeros y esas señoritas tan guapas y exóticas, vamos… las putas).

Si Zapatero dejó la presentación de la nueva reforma laboral para el día en que España empieza el mundial es porque es un tío listo, que por algo es el presidente y sabe que ese día una vez informado el pueblo, ni Cristo se va a acordar, ni va a importar tampoco porque juega España. Maquiavelo en estos tiempos no tendría que haber manejado muchas variables para escribir “El Príncipe”. Le hubiese bastado con echar a unos “entendíos” a la plaza del pueblo a hablar de fútbol. Porque eso sí, la gente cuando despotrica del deporte rey entiende de economía, de sociedad, de psicología, de política y de la madre que los parió. O bueno, eso en España pasa con todo. Dato, hermanos: el dinero para la prima que les ofrecen a los jugadores en este país es de 600.000 euros si ganan. En Brasil (muchocampeón del mundo) es de menos de un tercio. Es que aquí somos apretaos…


Cuando el futbolero es de la élite y tiene estudios (o dice que los tiene) se convierte a veces en periodista deportivo. No se engañen hermanos, son lo mismo. Percíbanse esos dones profesionales que poseen: imparcialidad, neutralidad, objetividad… claro que en proporción a su personalidad e inteligencia. Sólo superados en profesionalidad - a veces - por los periodistas del corazón, gozan del estrellato y de los trajes a medida de la TV. Si son de un equipo no creas que se lo callan; hasta te ponen a parir al rival y a la Virgen del Carmen si hace falta y tienen tiempo de relleno. En definitiva, muchos estudios tampoco son necesarios: hace unos años cuando preguntabas a los adolescentes que querían ser, te decían que periodista (¡pero deportivo, oiga!). Ahora todos quieren ser Guardia Civil o Policía, porque no se estudia y tienes pipa. Véase la foto… Son Ellos, los que nos harán felices, los que darán sentido a nuestras vida los miércoles y domingos por la noche, y en cada telediario durante media hora.


Condeno a estos pecadores y os doy mi humilde consejo de la semana: El fútbol es sólo un juego, jugadlo como tal. Jugad con vuestros amigos si estos entienden esta lógica y os divertiréis. Evitad a los pichafloja que se tomaban el futbol a vida o muerte y os mentaban a la madre en los partidos de Educación Física cuando errabais un pase. Evitad apalancaros en un sofá practicando el deporte frente al televisor, cerveza en mano y panza rebosante mientras escupís la palabra gol. Evitad cantar “uoooo ooooo, eeeoooo” mientras chupáis cámara hacinados y frotándoos de una forma más gay de la que os gustaría reconocer. No veáis mucho deporte, practicadlo.


Para mamporreros de los clubs millonarios ya están ellos, miembros honoríficos del Club del Libro, productos de la G.P.G…

Los futboleros.

Podéis ir en paz.




Video ilustrativo 2 (es la 1º parte, enlaza con la 2º): http://www.youtube.com/watch?v=jJw7I5HCsgo

jueves, 3 de junio de 2010

EL CLUB DEL LIBRO

El Club del Libro es la ilustre institución encargada de pagarte a ti la pensión de la vejez. Es la encargada de velar por el desarrollo tecnológico, social y moral en el futuro. Tan altas responsabilidades están en buenas manos, en manos de los innumerables miembros de El Club del Libro.

El Club del Libro es como llama mi hermano, de sangre esta vez, a los especímenes gregarios que se agrupan en las plazas de los barrios, jóvenes que no estudian, no trabajan, no comunican, ni siquiera son… sólo están (Admírese los especímenes del retrato). Son el producto de los GPG (Generación de Padres Gilipollas que evaluábamos en un post anterior y en otros venideros), esos padres que se parten la cara contigo si dudas de que son los mejores padres del mundo porque su niño va a tener todo lo que ellos no (ese argumento sigo sin entenderlo). Joder, podemos dormir tranquilos.

Adopto el concepto porque estas formas de vida infraestimuladas no saben leer ni escribir. En serio, os lo juro que me muera yo ahora mismo. Alguno sabe unir fonemas y reproduce palabras automáticamente aunque de forma errónea, pero no comprenden lo que leen, en serio. Este analfabetismo como deduciremos, incapacita para asimilar conocimientos. No, no… estoy siendo injusto con estos pobres; no todos son analfabetos, alguno tiene estudios y educación. Creo que hay algunas hembras que lo están intentando con algún módulo de peluquería.
No tengo ni idea de por qué me viene a la mente precisamente ahora (es absurdo) la notable dignidad que manifestaban en su jaula los chimpancés (Pan Troglodytes) hace dos semanas, cuando visité el zoológico. La asociación de ideas es algo insondable y revelador.

La infrajerga que usan este atajo de inútiles difiere enormemente del castellano, pero son grandes conocedores de las ventajas y bondades que para con ellos tiene la ley del menor en este país: “A mí no me pueden hacer nada, soy menor”, “si me tocas te denuncio”, “tengo derecho a divertirme haciendo lo que me de la gana porque soy joven” (para estos una persona de 25 es viejo y no tiene derechos). Otra característica de estos escuchapeos es que no tienen deberes; el estado y las familias se han encargado de protegerlos de todo esfuerzo, promulgando leyes que priman con 600 euros a los que amenazan con dejar de estudiar, o fomentando estudios reglados en los que te dan la ESO por presentar un corta-pegado de la wikipedia (esto es para inflar las estadísticas de flojos que llegan a tener estudios medios frente a las cifras del resto del continente). Ten misericordia, Señor, tenemos lo que merecemos.

En un próximo post ya disertaremos sobre el tema a parte que suponen las hembras de esta especie que emplean sus esfuerzos por convertirse a la etnia gitana, gritar como vikingos en la calle, usar atuendos anti-lujuria, ennoviarse con el espalda plateada que las maltrate justamente… De los machos es que hay poco de que hablar porque simplemente su conducta se limita a beber/fumar, buscar bronca, gruñir y no contestar ante un saludo (esto de donde yo vengo se llama “montunismo”,ser montuno a la par que bajuno, expresión más elevada del ser unineuronal).

Estos aprietabancos consumidores de recursos en vano, son capaces de pegarle una patada a la madre mientras esta le pone la bandeja con la comida en la mesa frente a la TV sólo porque en el acto, la miserable le tapó el regate del Guti. Esta misma madre encaja los insultos que el niño le envía desde su pocilga, porque son las 13.00 y está haciendo ruido limpiando la casa (es que esta hija de puta no tiene consideración con el niño que estuvo en el botellón hasta las tantas, cumpliendo ahí).

Entiendo que para un estado resulte rentable pagar las necesidades y caprichos de esta fauna, con tal de poder manejarlos a gusto, simplemente con ponerles fútbol, algo de publicidad y Belén Esteban, y alcohol: el Pan y Circo de nuestros días. Ciudadanos lobotomizados se tragarán mejor las mentiras estatales, no entenderán qué es el neoliberalismo económico que les esclaviza, y consumirán marcas exprimiendo el dinero de su familia en plena crisis. Eso también es otra historia. Dios mío, vuelve a venirme a la consciencia una gran admiración por el pan troglodytes común.

El consejo de hoy es: estimulad a vuestros hijos, hermanos: hacedles preguntas, dadles respuestas, hacedles pensar, invitadles a cuestionar… y sobre todo, dadles de leer como el que da de comer. Estos pecadores tienen ya la penitencia en sí mismos, nunca conocerán el brinco interior ante un descubrimiento intelectual, ni la sensación de entender una emoción o un acto noble, ni darán con un sentido de por qué vinieron a esta vida. Eso debe ser parecido al Infierno.

Ya lo decían en la Bola de Cristal, frente a un rebaño de borricos: “Si no quieres ser como ellos, LEE”.

Podéis ir en paz.


Video ilustrativo: http://www.youtube.com/watch?v=dF3XJtlAPZE&feature=related

martes, 1 de junio de 2010

LA GENERACIÓN ACTUAL DE PADRES GILIPOLLAS


Hermanos, hermanas...

Hoy dedicaremos este sermón a la actual generación de padres, en la cual se haya un alarmante porcentaje de imbéciles que se dedican día tras día y con arduo esfuerzo, a criar tarados emocionales y minusválidos sociales. ¿Cuál es la razón de esto, hermanos? La analizaremos a continuación, aunque antes debemos exponer el problema.

Conozco muchísimo la labor docente, y es precisamente en este campo donde podemos ejemplificarlo a la perfección. Los profesores deben escuchar continuamente las siguientes frases emitidas por estos primates:

* Es que pones mucha tarea, le tienes que poner menos.

* Es muy bueno y muy inteligente, es que le tenéis manía.

* ¿Por qué "le habéis" suspendido?

* No le riñas que se va a traumatizar, es muy sensible.

* Si le separáis de los amigos el próximo curso te abro una querella (esto último aprendido de programas de telecinco).

* ¿Que el niño os levanta la mano y os dice "cabrón"? Es que no le sabéis llevar.

* No es malo, es que es imperastivo (hiperactivo; junto con trauma, conceptos que han aprendido a usar para justificar al hijoputa maleducado de su hijo).


Todo esto acompañado de despropósitos tales como hacer regalos de magnitud suprema por sacar 7 cates, el viaje a Eurodisney por la comunión (no tengo ni puta idea de donde está la relación), fomentar la popularidad del hijo comprando a los amigos con megafiestas de cumpleaños desproporcionadas porque al niño ya lo han convertido a estas alturas en un incompetente en su relación con los demás, reñir al niño que ha intentado sacar un ojo al otro con palabras del tipo "no, cariño, mi cielo, eso no se hace (caricia en la coronilla)"...


Sois la generación de padres permisivos; no imponéis límites (bueno, decís que sí, pero en realidad os los imponen vuestros hijos a vosotros), y premiáis por todo. Además de fabricar tiranos, estaís criando a la próxima generación de debiluchos, llorones, taraditos y manipuladores que van a gastar recursos y comida en el futuro en detrimento de la gente buena.


Os voy a contestar lo que los profesores tienen ganas de deciros y no hacen por educación, mearruedas:


* Es que pones mucha tarea, le tienes que poner menos. El niño llevará la tarea que le ponga el maestro, imbécil. Tú no eres nadie para poner las reglas en el colegio, ponlas en tu casa que es lo que tienes que hacer para que el niño no se monte en la chepa de los demás. Si le sigues sobreprotegiendo será un mierdecilla como tú, que no tolerará el esfuerzo y los demás tendremos que asistirlo siempre.

* Es muy bueno y muy inteligente, es que le tenéis manía.
Tu hijo no es ni tan bueno ni tan listo. ¿Crees que el profesor quiere perder una hora contigo si no fuera para avisarte de algo serio? ¿Qué quieres encima, un video para demostrarte lo cabrón que es tu retoño? Vete al botellón por la noche y míralo, que lo vas flipar. Una vez ví que le enseñaban a una madre la foto de su hijo "endrogándose" y dijo que era un montaje (ay, qué daño ha hecho la TV en España).

* ¿Por qué "le habéis" suspendido?.
¿Le han? Se ha suspendido él solo no estudiando. Además te recuerdo que en clase sueltan frases a los profes como "una tarea de escribir no maestro que estoy cansao". ¿Qué pasa? ue cuando se queja le retiráis el esfuerzo' ¿no? claro.


* No le riñas que se va a traumatizar, es muy sensible. Pues que espabile, porque en esta vida si es sensible le cocinan en el pirolítico que te acabas de comprar con el dinero que te ahorrraste del chequelibro, y se lo comen. Así que no seas negligente.

* Si le separáis de los amigos el próximo curso te abro una querella. (Los Amigos del Tribunal Supremo son los peores).

* ¿Que el niño os levanta la mano y os dice "cabrón"? Es que no le sabéis llevar. Qué chungos los profesores que no se dejan pegar. Así luego cuando tu hijo llega a los 14 te revienta la cara a tí y luego quieres que se movilice el ayuntamiento y los servicios sociales, y el pobre Antoñito el de la droguería que está de vacaciones.

* No es malo, es que es imperastivo. Eso es un chollo que os habéis sacado para justificar vuestra incompetencia y permisividad como padres. Autodiagnóstico y listo, no he sido yo, es que el niño es así. Toma ya, chúpate esa: jugada maestra, máxime cuando te vas a un médico/psiquiatra privado que por una módica cantidad te pone en el informe lo que tú le digas (al más puro estilo picapleitos). Qué manía de convertir a tu hijo en discapacitado... estás defecando en las personas que lo son de verdad.

Hermanos/as, volviendo con vosotros, el consejo para esta ocasión (como siempre) será benévolo para con estos pecadores pero útil para vosotros: compadeceos de estos inútiles y simplemente no sed como ellos, educad a vuestros hijos en valores que les preparen para afrontar esta jungla.

Muchos de los hermanos se preguntarán por qué esta generación sobreprotege a los niños. Es fácil: porque la gran mayoría de ellos los tuvieron por inercia sin haber madurado, los parieron porque tocaba. Igual que se hipotecaron porque tocaba, o se casaron porque tocaba. Es lo que tiene ser primitivos, que no piensas mucho el por qué se hacen las cosas. Aunque sea un comentario fascista, no todo el mundo debería tener hijos. Luego hay más teorías científicas al respecto y muy respetables, pero hoy... me apetece condenar a la ligera a estos chupamelones.

Podéis ir en paz.